1. Tu móvil manda
Antes que la pantalla o el precio, mira con qué móvil vas a usarlo. Algunas marcas solo funcionan con su propio sistema y otras funcionan con los dos, pero con menos funciones en uno de ellos. Elegir al revés es el error de compra más caro, porque no tiene arreglo.
| Marca | Con iPhone | Con Android |
|---|---|---|
| Apple Watch | Todo | No funciona |
| Samsung Galaxy Watch y Google Pixel Watch | No funcionan | Todo; algunas funciones de salud de Samsung piden un móvil Samsung |
| Garmin, Huawei, Xiaomi, Amazfit | Funcionan, con límites al responder mensajes | Funcionan |
Si tienes iPhone, tenemos un ranking solo con relojes que funcionan con iOS.
Si quieres pagar con el reloj, la marca también decide la cartera y, con ella, qué bancos funcionan. Lo tienes reloj a reloj en pagar con el reloj.
2. Batería real
La cifra de la caja se mide en condiciones que nadie usa. Nosotros usamos lo que midieron pruebas publicadas con un uso normal: notificaciones, una actividad al día y el sueño registrado. Con ese uso, los relojes se reparten en dos grupos: los que cargas cada noche o cada dos noches, y los que cargas una vez por semana o menos.
Pregúntate si vas a dormir con él. Si quieres datos de sueño y lo cargas cada noche, tendrás que buscar otro momento del día para cargarlo.
3. Salud
Casi todos miden pulso, sueño y pasos. Las diferencias están en los sensores extra (oxígeno en sangre, temperatura, electrocardiograma) y en lo bien que la app te explica los datos. Una medida que no sabes interpretar no sirve de mucho.
Un reloj no es un tensiómetro. Solo unas pocas funciones tienen marcado CE como producto sanitario, y no en todos los modelos ni en todos los países. El resto son estimaciones útiles para ver tendencias, no para diagnosticar. Si te preocupa un dato, consulta a tu médico.
4. GPS y deporte
Si sales a correr o en bici, busca GPS propio para dejar el móvil en casa, y mira cuánta batería gasta con el GPS encendido. Los relojes pensados para deporte ofrecen además planes de entrenamiento, métricas de recuperación y botones físicos que funcionan con sudor o guantes.
Lo comparamos en el ranking para correr.
5. Llamadas y eSIM
Casi todos te dejan contestar llamadas si el móvil está cerca. Para llamar sin el móvil necesitas la versión LTE del reloj, que es más cara, y una línea para reloj de tu operadora, que suele tener cuota mensual. Antes de comprarla, pregunta a tu operadora si da eSIM para ese modelo concreto.
Para una persona mayor que vive sola puede compensar: el aviso de caída y el botón SOS funcionan aunque no lleve el móvil. Lo explicamos en relojes para personas mayores.
6. Precio y suscripciones
Al precio del reloj suma lo que pagarás después: algunas marcas guardan los análisis avanzados o los planes de entrenamiento detrás de una suscripción, y la línea LTE es otra cuota. Un reloj más barato con suscripción puede salir más caro en dos años.
En cada ficha ponemos el precio oficial de lanzamiento en España, con su fuente. Las tiendas suelen bajarlo con el tiempo, así que mira el precio del día antes de decidir.
Preguntas frecuentes
¿Se puede llamar con un reloj inteligente sin el móvil?
Solo si el reloj tiene versión LTE (con eSIM) y tu operadora ofrece una línea para reloj. La versión sin LTE llama a través del móvil, así que necesita tenerlo cerca.
¿Cuánto dura la batería de un reloj inteligente?
Depende del tipo de reloj más que de la marca. Los que tienen tienda de apps y pantalla siempre encendida suelen pedir carga cada uno o dos días. Los de sistema propio, más sencillos, aguantan una o dos semanas.
¿Merece la pena un reloj inteligente?
Merece la pena si vas a usar a diario al menos dos cosas que el móvil no hace igual de bien: avisos sin sacar el teléfono, seguimiento del sueño, entrenamientos con GPS o pagos desde la muñeca. Si solo quieres contar pasos, te basta una pulsera.
¿Smartwatch o pulsera de actividad?
La pulsera es más barata, ligera y dura más, pero tiene pantalla pequeña y pocas funciones. El reloj añade GPS en muchos modelos, respuestas a mensajes, pagos y apps.